
La niebla cubrió , con su manto, la Casbah de Asilah. Entró desde el mar calmo.Suavemente en silencio. Al amanecer Asilah dormia. Un rio lechoso se extendia por sus calles. Espeso, blanco, poroso. La niebla se adririó a la Casbah. Al despertar y abrir puertas y ventanas, la nienbla entró por habitaciones, patios , salas. Todos los rincones , pozos, trasteros y oquedades quedaron inundados de niebla. De densa y penetrante niebla.
Yo me levanté para hacer el primer rezo. Abrí el ventanuco que da al mar. Alli estaba la niebla sobre el mar invisible. Entró lentamente en la Casbah. Saltó la muralla, se difurcó por las calles. Llegó a mi casa. Al tocarla supé que no era una niebla cualquiera.
Todo quedo nebuloso ante mis ojos. Oí gritos de niños buscando a su madres, de esposas llamando a sus maridos, de amigos que reclamaban a otros.
Desaparecieron , en la niebla, las casas. El minarete de la mezquita se desdibujo completamente. La torre mayor de la muralla se la tragó la niebla.
Un mundo blanco y paralizante se poso en la Casbah de Asilah.
Pasó el tiempo y las voces humanas fueron desapareciendo, los ladridos de los perros no volvieron a oirse. Mi familia ya no contestaba a mis llamadas y poco a poco la niebla lo penetro todo.
Me senti solo y abandonado en este Universo denso y aplastante.
Mis sueños dejaron de tener imagenes y en su lugar aparaeció la niebla.
Mis recuerdos se desbanecieron uno a uno como pompas de jabon.
Mis pensamientos se difuminaron en la lechosa espesura.
Quise saber quien era y no recordé mi nombre.
¡¡¡¡¡ LA NIEBLA ME HABIA TRANSPASADO. !!!!!!
Yo me levanté para hacer el primer rezo. Abrí el ventanuco que da al mar. Alli estaba la niebla sobre el mar invisible. Entró lentamente en la Casbah. Saltó la muralla, se difurcó por las calles. Llegó a mi casa. Al tocarla supé que no era una niebla cualquiera.
Todo quedo nebuloso ante mis ojos. Oí gritos de niños buscando a su madres, de esposas llamando a sus maridos, de amigos que reclamaban a otros.
Desaparecieron , en la niebla, las casas. El minarete de la mezquita se desdibujo completamente. La torre mayor de la muralla se la tragó la niebla.
Un mundo blanco y paralizante se poso en la Casbah de Asilah.
Pasó el tiempo y las voces humanas fueron desapareciendo, los ladridos de los perros no volvieron a oirse. Mi familia ya no contestaba a mis llamadas y poco a poco la niebla lo penetro todo.
Me senti solo y abandonado en este Universo denso y aplastante.
Mis sueños dejaron de tener imagenes y en su lugar aparaeció la niebla.
Mis recuerdos se desbanecieron uno a uno como pompas de jabon.
Mis pensamientos se difuminaron en la lechosa espesura.
Quise saber quien era y no recordé mi nombre.
¡¡¡¡¡ LA NIEBLA ME HABIA TRANSPASADO. !!!!!!
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